Guía — Reseñas
Conseguir reseñas en Google sin saltarte las normas
Empieza por aquí: la mitad de lo que hacen los negocios para pedir reseñas está prohibido, y una parte ya no es una norma de Google sino ley española. Después, lo que sí funciona y qué decir exactamente.
El problema no es que te dejen malas reseñas
Es que el cliente contento no escribe. Sale por la puerta satisfecho, sigue con su día y no vuelve a pensar en ti. El que se ha llevado un disgusto, en cambio, escribe solo, esa misma noche y sin que nadie se lo pida.
Por eso tantos negocios buenos tienen un 4,1 y no entienden por qué. No es que trabajen mal: es que solo se está oyendo a una parte. Lo que hay que arreglar no es la calidad, es quién acaba escribiendo.
Lo que no puedes hacer
Antes de lo que funciona, lo que te puede costar caro. Los tres primeros son normas de Google; el cuarto es ley.
Regalar algo a cambio
Política de GoogleUn descuento, un café, un sorteo, un 10 % en la próxima visita. Google lo prohíbe expresamente, y es justo lo que pone la mitad de los carteles que ves por ahí. Las reseñas conseguidas así se pueden borrar, y de golpe.
Pedírsela solo a los contentos
Política de GoogleSe llama filtrar reseñas: preguntar primero qué tal ha ido y mandar el enlace únicamente a quien contesta bien. Está prohibido, y desde 2026 Google lo detecta y retira lo que encuentra. Todo el mundo tiene que tener la misma oportunidad de opinar.
Decirles qué escribir
Política de GooglePedir que nombren a una trabajadora concreta, que usen una frase o que mencionen un servicio. Desde la actualización de 2026 también está fuera. La reseña la escribe el cliente, con sus palabras.
Escribirlas tú o encargarlas
Ley españolaEsto ya no es una norma de Google: es ley. El Real Decreto-ley 24/2021 las considera práctica desleal, tanto si las escribes tú como si las contratas. Las sanciones van de 150 a 10.000 €, y en ciertos casos hasta el cuádruple del beneficio obtenido.
Lo de las sanciones es un resumen para orientarte, no asesoramiento legal. Para tu caso concreto, pregunta a tu gestoría.
Lo que sí funciona
Nada de esto es un truco. Es quitar excusas para que la persona que ya está contenta llegue hasta el final.
- 1
Pedirla en caliente
Justo al terminar, mientras la persona todavía está contenta y con el móvil en la mano. Dos días después ya no se acuerda, y una semana después no vuelve.
- 2
Pedirla en persona, no por un cartel
Un cartel colgado lo ve todo el mundo y no lo lee nadie. Que alguien lo diga en voz alta, mirando a la cara y con naturalidad, cambia el resultado por completo. El cartel es el apoyo, no la petición.
- 3
Dejarlo a un toque
Un QR en el mostrador, en la bolsa o en la tarjeta de la próxima cita, que abra directamente la ventana de escribir. Cada paso de más —buscar el negocio, encontrar el botón— pierde gente.
- 4
Pedírsela a todo el mundo
Además de ser lo obligatorio, es lo que funciona. Si solo escribe quien tuvo un problema, tu media es la media de tus peores días. Cuantas más reseñas normales entren, menos pesa una mala.
- 5
Contestar a todas
Sobre todo a las malas, y en público. Quien lee reseñas antes de decidir se fija más en cómo respondes que en la queja en sí.
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Qué decir, exactamente
Lo difícil no es querer pedirla: es la frase. Estas tres cumplen las normas, porque no prometen nada a cambio ni dicen qué escribir.
En persona, al terminar
«Si te ha gustado, nos ayuda muchísimo que lo cuentes en Google. Tienes el código ahí en el mostrador y son treinta segundos.»
Por WhatsApp, al día siguiente
«¡Hola, [nombre]! Gracias por venir ayer. Si te apetece dejarnos tu opinión en Google, te dejo el enlace: [enlace]. Lo que pongas, sea lo que sea, nos sirve para mejorar.»
En el cartel del mostrador
«¿Qué tal ha ido? Cuéntalo en Google 👉» — y el QR debajo. Nada de «déjanos 5 estrellas» ni «y te invitamos a un café».
Fíjate en lo que no dicen: ni «cinco estrellas», ni «di que te atendió Marta», ni nada a cambio. Piden una opinión, no una nota.
Cómo responder a una mala
Va a llegar, y no pasa nada. Un negocio con solo cincos da más desconfianza que uno con un 4,6 y una queja bien contestada.
- 1
Responde pronto y sin pelear
Un día o dos. Y aunque la reseña sea injusta, el público no es quien la escribió: es quien la está leyendo para decidir si viene.
- 2
Reconoce lo que sea cierto
Si esperaron cuarenta minutos, esperaron cuarenta minutos. Negar algo comprobable hace más daño que la queja.
- 3
No des detalles del cliente
Nada de contar qué se hizo, qué pagó o cuándo vino. Es su dato, no tuyo, y responder con su historial queda fatal aunque tengas razón.
- 4
Ofrece seguir en privado
Una línea basta: «Escríbenos y lo miramos». Cierra la conversación pública sin dejarla colgada.
Dónde poner el enlace
El enlace directo sale de tu ficha de empresa de Google, en la opción de pedir reseñas: abre la ventana de escribir sin pasos intermedios. Si en vez de eso mandas a alguien a buscar tu negocio, pierdes a la mitad antes de llegar.
Ese enlace es un buen destino para un QR en el mostrador o dentro de la bolsa. El tamaño y el sitio importan más de lo que parece, y están en cómo poner un QR en tu negocio. Y si ya tienes una página con tus precios y tu horario, las reseñas caben ahí como un botón más, junto al de cómo llegar: es el link en bio del que hablamos en otra guía.
Dudas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Puedo ofrecer un descuento a quien me deje una reseña?
No. Google prohíbe expresamente dar incentivos a cambio de reseñas: descuentos, regalos, sorteos o puntos. Es probablemente la norma que más se incumple en España, porque el cartel de «déjanos tu reseña y te hacemos un 10 %» está por todas partes. Las reseñas conseguidas así se pueden retirar, y suelen retirarse en bloque, así que puedes perder de golpe el trabajo de meses.
¿Puedo pedirle la reseña solo a los clientes contentos?
Tampoco. Se llama filtrar reseñas y está prohibido: todos tus clientes tienen que tener la misma oportunidad de opinar. Desde 2026 Google detecta este patrón y borra lo que encuentra. Además es peor negocio de lo que parece, porque si el enlace solo circula entre unos pocos, entran muy pocas reseñas y una sola mala te hunde la media.
¿Es ilegal comprar reseñas o escribirlas yo mismo?
Sí, en España es una práctica desleal desde que entró en vigor el Real Decreto-ley 24/2021, que traspuso la directiva europea y modificó la Ley de Competencia Desleal y la de consumidores. Da igual que las escribas tú o que se las encargues a alguien. Las sanciones van de 150 a 10.000 € y en determinados casos pueden llegar al cuádruple del beneficio obtenido. Esto es un resumen, no asesoramiento legal: para tu caso, consulta con tu gestoría.
¿Dónde consigo el enlace directo para dejar una reseña?
En tu ficha de empresa de Google, en la opción de pedir reseñas: te da un enlace corto que abre directamente la ventana de escribir. Ese es el que hay que usar. Si en su lugar mandas a la gente a buscar tu negocio en Google, pierdes a la mitad por el camino.
¿Puedo poner ese enlace en un QR?
Sí, y Google lo menciona como algo permitido: tarjetas con código en la mesa, en el mostrador o dentro de la bolsa. Lo importante es dónde lo pones y qué escribes al lado; el código en sí no convence a nadie.
¿Qué hago si me dejan una reseña falsa?
Puedes denunciarla desde la propia reseña para que Google la revise, pero no cuentes con que desaparezca ni con que sea rápido. Mientras tanto, lo que más sirve es responder bien en público y seguir pidiendo reseñas a todo el mundo: una mala entre muchas normales apenas se nota; una mala entre cuatro, sí.
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