Guía — Tarjeta digital
Tarjeta de visita digital: qué es y si sustituye al papel
Hay dos maneras de hacer una tarjeta de visita digital, y una es una trampa que no se nota hasta meses después. La otra es la que aguanta.
Dos formas de hacerla, y solo una aguanta
Una tarjeta de visita digital es, al final, una forma de dar tus datos de contacto sin papel: por un QR, por un enlace, o tocando un chip NFC. Hasta ahí, todos los generadores se parecen. Lo que cambia, y mucho, es qué hay detrás del código.
La primera forma mete tus datos dentro del propio QR, en un formato que un móvil sabe leer sin pasar por internet. La segunda hace que el QR apunte a una página con tus datos, en vez de llevarlos encima. Se ven exactamente igual impresos. Se comportan muy distinto un año después.
La trampa: meter los datos dentro del QR
Para esto existen dos formatos, y los dos vienen de antes de que el QR fuera cosa de todos los días.
vCard
El formato abierto para intercambiar contactos: nombre, empresa, cargo, teléfonos, email, dirección, notas y hasta foto. Es el que entiende cualquier móvil al escanear un QR de contacto, y el que genera CodiGo cuando alguien guarda tu tarjeta.
MECARD
Una versión reducida, pensada por NTT DoCoMo para caber en un QR más pequeño: bastantes menos campos que un vCard. Se lee bien, pero está menos extendido y admite menos datos que vCard.
Con cualquiera de los dos, el QR funciona sin conexión y no depende de que ninguna plataforma siga en pie mañana. Es una ventaja real. El problema aparece en cuanto algo cambia:
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Caduca en el momento en que lo imprimes
Los datos van escritos dentro del propio dibujo del QR. El día que cambias de móvil, de correo o te ascienden, todo lo que hayas repartido —tarjetero, sobres, la firma del email convertida en pegatina— sigue apuntando a los datos viejos. No hay forma de corregirlo sin reimprimir y volver a repartir.
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Cuantos más datos, más denso
El QR tiene 40 versiones posibles, de 21x21 a 177x177 cuadraditos: cuantos más caracteres metes, más versión hace falta y más cuadraditos entran en el mismo hueco. Con el mismo tamaño de impresión, cada cuadradito sale más pequeño, y por debajo de cierto tamaño la cámara ya no lo resuelve. Los tamaños mínimos y la regla para calcularlos ya están explicados en otra guía.
Cómo calcular el tamaño mínimo según la distancia de lectura ya está explicado, con tabla incluida, en cómo poner un QR en tu negocio.
La alternativa: un enlace que no caduca
Es exactamente el mismo principio del QR dinámico frente al estático, aplicado a tu tarjeta: el código impreso no lleva tus datos, lleva una dirección. Lo que hay al otro lado de esa dirección lo cambias tú, cuando quieras, y el papel que ya repartiste sigue funcionando.
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El QR o el enlace apuntan a tu página
No a un archivo fijo. Es la misma idea del QR dinámico aplicada aquí: lo que hay detrás del código se puede cambiar sin tocar lo impreso.
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La página muestra tus datos de hoy
Teléfono, cargo, empresa, lo que sea que hayas puesto la última vez que lo editaste. Si cambiaste de número la semana pasada, es el número nuevo el que ve quien la abre.
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El botón de guardar genera el contacto al momento
En CodiGo, ese botón no descarga un archivo guardado de antes: en cada toque construye un vCard nuevo con los datos que hay en ese instante. Da igual cuántas veces lo hayan guardado antes con tu número viejo: el siguiente ya lleva el bueno.
Al final, quien guarda tu contacto sigue recibiendo un vCard, igual que en la primera forma. La diferencia es cuándo se escribe: ahí, una vez, al imprimir. Aquí, cada vez que alguien toca el botón, con los datos de ese momento.
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La tercera opción: la tarjeta NFC
Es una tarjeta física con un chip diminuto dentro. Acercas el móvil, sin abrir ninguna cámara ni enfocar nada, y se abre una página. Funciona sin app en iPhone desde el modelo XR y en Android con el NFC activado, que suele venir ya encendido de fábrica.
Tiene dos pegas reales, y conviene conocerlas antes de pedir un lote:
La tarjeta física tiene un coste, y si se pierde hay que reponerla
Es un objeto: se pide, se paga y, si se te cae por el desagüe o se te olvida en un taxi, vuelves a necesitar otra. El QR de un cartel se reimprime en una copistería; el chip NFC no.
Si el chip lleva un vCard grabado, en iPhone falla en silencio
Apple solo permite que la lectura NFC en segundo plano abra ciertos tipos de dato, como URLs o teléfonos, y un vCard no es uno de ellos: el iPhone simplemente lo ignora, sin ningún aviso. En Android sí funciona. La solución es la misma que con el QR: grabar en el chip una URL a tu página, no los datos sueltos.
Y ya que estamos, lo nuestro
CodiGo no vende tarjetas NFC: lo que ofrecemos es la página y el QR que apunta a ella, no el chip físico. Si ya tienes una tarjeta NFC de otro proveedor, puedes programarla igualmente con la URL de tu página de CodiGo; es la única forma de que también ahí valga lo dicho arriba, y no le pase lo del iPhone.
¿Sustituye al papel?
En corto: no del todo, y depende del sector. Una tarjeta de papel no necesita batería, no necesita cobertura y no necesita que el otro tenga el móvil desbloqueado en ese momento. En una feria, un evento o una reunión formal, sacar una tarjeta sigue siendo un gesto que se entiende sin explicación, y en algunos sectores y con cierta clientela de más edad, seguirá siéndolo durante bastante tiempo.
Donde la digital gana con claridad es en no quedarte nunca sin ninguna por no llevar el tarjetero encima, y en que un cambio de teléfono o de cargo no obliga a tirar cien tarjetas a la basura. Lo honesto es no vender la digital como un reemplazo total: en la mayoría de negocios de calle —peluquería, fisioterapia, veterinaria, estética— lo que mejor funciona es tener las dos, y que el QR de mostrador y la de papel lleven exactamente a los mismos datos.
Dudas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente una tarjeta de visita digital?
Una forma de compartir tus datos de contacto sin papel: por QR, por un enlace o tocando un chip NFC. Hay dos maneras de construirla. Una mete los datos directamente en el propio código (vCard o MECARD), y caduca el día que algo cambia. La otra apunta a una página que tú puedes editar, y el código impreso sigue valiendo siempre.
¿Qué diferencia hay entre vCard y MECARD?
Las dos sirven para meter datos de contacto dentro de un QR sin pasar por una página. El vCard es el formato abierto y más reconocido, con soporte para más campos: empresa, cargo, dirección, notas, foto. El MECARD es una versión reducida creada por NTT DoCoMo, con muchos menos campos, pensada para que el código salga más pequeño. Los dos tienen el mismo problema de fondo: una vez impresos, los datos que llevan dentro no se pueden cambiar.
¿Por qué un QR con muchos datos sale tan apretado?
El QR tiene 40 versiones, de 21x21 a 177x177 cuadraditos. Cuantos más caracteres codificas, más versión necesitas, y más cuadraditos caben en el mismo espacio impreso: cada uno sale más pequeño. Los tamaños mínimos para que se siga leyendo con la cámara de un móvil, y cómo calcularlos según la distancia, están explicados con detalle en otra guía.
¿Merece la pena una tarjeta NFC?
Para intercambiar contacto en persona, sí es más rápida: se acerca el móvil y ya está, sin abrir la cámara ni enfocar nada. La pega es doble: la tarjeta es un objeto físico que cuesta dinero y que se puede perder, y si el chip lleva los datos grabados directamente en vez de una URL, en iPhone la lectura en segundo plano lo ignora sin avisar. Si vas a usar NFC, que el chip apunte a una página, no a un vCard suelto.
¿Sustituye la tarjeta digital a la de papel?
No del todo, y depende del sector. La de papel no necesita batería, cobertura ni que el otro tenga el móvil desbloqueado, y en ciertos oficios y contextos formales sigue siendo el gesto que se espera. Donde la digital gana claramente es en el coste de tenerla siempre actualizada y en no quedarte sin ninguna por no llevar el tarjetero encima. Lo honesto es no venderla como sustituto universal: en muchos negocios conviene tener las dos.
¿Qué pasa si cambio de número de teléfono o de cargo?
Si tu tarjeta es una página, cambias el dato una vez y ya está: el QR y el enlace impresos siguen sirviendo. En CodiGo, además, el botón de guardar contacto no reparte un archivo fijo: genera un vCard nuevo en cada toque con los datos que haya en ese momento, así que ni siquiera los contactos guardados antes del cambio quedan colgados de un dato viejo la próxima vez que alguien lo actualice.
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